La
literatura siempre ha sido vía de escape para aquellos que no se conforman con
su naturaleza mortal. Refugio de quienes anhelan conocer el futuro que no
vivirán. A lo largo de la historia han sido muchos los autores que han tratado
de describir en sus obras el mundo del futuro. La lectura posterior de las
mismas nos arranca, en ocasiones, sonrisas de condescendencia. Otras veces, nos
invita a una reflexión sobre el futuro de la sociedad. Esto último ocurre
cuando nos enfrentamos a dos novelas de Aldous Huxley; Un mundo feliz y La isla.
Aunque
consideradas como opuestas (más adelante se verá el porqué), tienen, no
obstante, un punto en común: el fin de la sociedad a partir de la desaparición
de su base, la familia. Según Huxley, en el futuro no existirá una familia tal
como hoy la conocemos. En el mundo feliz los hombres son creados en
laboratorios y la palabra madre considerada obscena. En la isla de Pali la
inseminación artificial, como método para evitar enfermedades hereditarias, o
por pura diversión, está a la orden del día; la palabra madre es una mera
función y los niños tienen multitud de hogares.
Un mundo feliz es un mundo que ha sucumbido al desarrollo
tecnológico. El individuo pasa a un segundo plano, ya no importa. El desprecio
a la vida se manifiesta, con toda su crueldad, en la indiferencia ante la
muerte. Ésta se convierte en un pasatiempo, una excusa para copmer dulces, una
diversión más.
En La isla de Pali predomina la persona. La
muerte forma parte de la vida y, como tal, se ayuda a los moribundos a vivir
hasta el final, a ser conscientes de sí mismos hasta el último suspiro.
Podemos
preguntarnos en cuál de estas obras se acerca más Huxley a la sociedad del
futuro. Tal vez la respuesta correcta sea que en ambas. El mundo feliz es el
mundo de la tecnología, del progreso por el progreso y del consumo desmedido.
Es también el mundo del hombre alienado y la desaparición del concepto del “yo”
como algo único e irrepetible. Por su parte, Pali es el refugio de quienes
todavía creen que el hombre debe estar por encima de la técnica.
Tratar
de comparar las dos obras en poco espacio se antoja tarea imposible, por lo
que, aparte de lo ya señalado, daremos un par de pinceladas más contrastando a
dos de los personajes: Murugan y John.
Murugan
en Pali es John en la reserva. Los dos se sienten rechazados en sus lugares de
origen. Pero John también se sentirá rechazado cuando visite Utopía, en tanto
que Murugan ayudará a su idolatrado Dipa a invadir Pali.
Ambas
novelas coinciden en el desolador final. Un final que no deja lugar a la
esperanza. John se encuentra en Un mundo
feliz que le hace desdichado. La isla
es ocupada por quienes quieren hacer de ella una sociedad de consumo. Un mundo feliz invade La isla de Pali.
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